Pagá menos impuestos con estas herramientas
¿Sabías que podés vender acciones con ganancia y no pagarle un peso a ARCA por esa venta? Así, tal cual. No es una picardía ni un vacío legal: es la ley, tal como está escrita hoy en la Argentina. Y no es el único caso: hay una lista corta de beneficios impositivos, tanto para tu empresa como para tu retiro, que casi nadie usa simplemente porque nadie se los cuenta.
Tenemos instalada la idea de que ganar plata y pagar impuestos van siempre de la mano. En algunos casos, así es. Pero en otros, algunos conocidos, otros casi secreto, la ley directamente no te toca, o te devuelve algo.
Hoy te cuento los que más vale la pena conocer y cómo podés aprovecharlo.
El costo oculto de vender en negro
Todos sabemos que en Argentina hay empresas o trabajadores independientes que prefieren vender en negro. Y parece inteligente, te queda más dinero en el bolsillo. Una empresa o negocio que gana USD 100.000 en negro, quizás le queden USD 55.000 pagando todos los impuestos. La cuenta parece simple, ¿verdad?
El problema es que después cuando querés usar ese dinero te das cuenta de que sólo lo podés guardar en la caja de seguridad o en el colchón. Hoy con la economía cada vez más bancarizada es casi imposible usar ese dinero y mucho menos invertirlo. Entonces esos USD 100.000 que tenés juntando polvo valen cada vez menos.
Déjame que te lo muestre con un ejemplo. Supongamos una empresa que se maneja 100% barrani y le quedan USD 100.000 al final de un año. Al frente, un competidor decide pagar todos los impuestos y ve que sólo le quedan USD 55.000.
Obviamente el que vendió todo en negro se benefició más, ¿verdad? Bueno, inmediatamente sí, pero si conocés el final de la historia el final es bien diferente.
El que invirtió USD 100.000 lo dejó en la caja de seguridad sin saber bien qué hacer. Con la inflación comiéndose el poder adquisitivo cada vez podía comprar menos.
El que pagó los impuestos y se quedó con USD 55.000 puso a trabajar ese dinero. Como lo tenía declarado podía disponer libremente. Supongamos por un momento que a principios de 2023 decide armar una cartera diversificada entre bonos soberanos, acciones de Estados Unidos y Merval.
Acá abajo te muestro cómo le hubiera ido:
Acá ves que el primer año el inversor declarado no consigue aún igualar al barrani. Pero el que ríe último ríe mejor, y ya a los 2 años supera en capital al que vendió en negro. Si actualizamos los números al día de hoy, lleva acumulado casi un 60% adicional en dólares.
Es que no se trata de evadir, se trata de optimizar lo que pagás. Lo que me lleva al siguiente punto….
Los ahorros escondidos en tu cuenta bancaria
Cada vez que entra dinero a tu cuenta bancaria, aparecen esos vampiros indeseables a comerte el saldo: impuesto a los débitos y créditos y Sircreb. Parece que no se puede escapar de ellos, ¿o sí?
Te cuento que si tenés una cuenta comitente que usás para operar en bolsa, cuando la usás exclusivamente para eso, queda exenta del impuesto al cheque, ese impuesto que sí te come cada movimiento en tu cuenta bancaria de siempre. Eso es una revolución para empresas que conviven con la voracidad fiscal. Incluso podés emitir Echeqs para pagos (2 por día) y depositar los que recibas de tus cobranzas, todo quedando exento de ese impuesto. Lo mismo pasa con el Sircreb que te restan de la cuenta bancaria. Sí, ya sé, te lo podés tomar a cuenta. Pero muchas veces queda saldo a favor que no se puede usar y además eso tiene un costo financiero oculto que nadie te calcula y que te podés evitar optimizando el manejo de tu tesorería.
Bajá tu costo laboral con estos beneficios
Hay otra herramienta que muchas empresas tienen subutilizada: los seguros de vida y de retiro colectivos para el equipo. Cuando es la empresa la que contrata la póliza como beneficio para sus empleados (no cada empleado por su cuenta), la prima que paga la empresa es 100% deducible del Impuesto a las Ganancias societario, sin el tope que sí existe cuando el seguro lo contrata una persona de forma individual. Es decir: bajás la base imponible de tu empresa y, al mismo tiempo, le das a tu gente un beneficio real que ayuda a retener talento. Dos pájaros de un tiro, con la ventaja fiscal como excusa perfecta para armarlo. Es algo parecido a lo que se hace con otorgar beneficios como la prepaga a los empleados, te brinda una deducción fiscal con la ventaja que le solucionás el problema de su retiro a los colaboradores.
Te sumo que desde noviembre de este año se implementará el FAL (Fondo de Asistencia Laboral). La idea es simple: en vez de cargar con la incertidumbre de una indemnización de golpe el día que se va un empleado, vas aportando todos los meses a un fondo (1% de la nómina si sos empresa grande, 2,5% si sos Pyme) que se va acumulando para cubrir eso. Lo mejor de todo es que no se trata de un aporte adicional. No, lo mismo que ya venís pagando del F.931 y que te restan sí o sí ahora se va a poder invertir para generar rendimientos que te ayuden a afrontar tus costos laborales.
Si sos empresario y no tenés ninguna de esas cosas en el radar, vale la pena irlas analizando. Porque en épocas como estas, no se puede estar regalando rentabilidad.
Arma tu retiro libre de impuestos
Acá el foco cambia, pero la lógica es la misma. Arranco por lo que más sorprende a la gente: si vendés acciones argentinas o Cedears (acciones de empresas como Google, Mc Donalds o Coca Cola) que cotizan en mercados autorizados, esa ganancia está exenta del Impuesto a las Ganancias. Compraste, esperaste, vendiste con ganancia y lo mejor, no tributás nada por esa diferencia. Es una de las pocas rentas en la Argentina de hoy que el Estado directamente no toca.
Y después está el seguro de de vida y retiro individual, que junta dos beneficios en un solo instrumento: lo que aportás mes a mes es deducible de Ganancias con un tope, y el capital acumulado no suma en tu declaración de Bienes Personales.
Ahora comparemos esto con el instrumento favorito de cualquier argentino: el ladrillo. No estoy diciendo que no compres un inmueble: cumple otro rol en una cartera, hay motivos para tener alguno. Pero seamos honestos con los números: un departamento te cobra impuesto inmobiliario todos los años, ABL todos los años, seguro, expensas, mantenimiento, el alquiler paga impuestos. En Bienes Personales, la exención de la vivienda única tiene un tope bastante más ajustado que la de otros instrumentos financieros. Y cuando decidís vender, mejor sentate a esperar, se puede demorar entre 6 y 18 meses para vender la propiedad, cuando en la bolsa podés vender en 24hs.
La bolsa, para una persona física que está pensando en su retiro, viene con un traje impositivo bastante más liviano. Y sin embargo seguimos viendo carteras enteras esperando «juntar un poco más», como si invertir en serio fuera cosa de otro.
Los impuestos no son un detalle menor a la hora de invertir. Son parte del rendimiento real que te llevás a tu bolsillo, sea que estés armando la estructura financiera de tu empresa o la de tu retiro. Y en esto, como en casi todo lo que tiene que ver con plata, la diferencia no la hace tener mucho: la hace saber dónde ponerlo.
Saludos,
Matías Daghero
Presidente de Closing Bell Advisors
Agente Asesor Global de Inversión CNV Matrícula 1.117
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