El Papa vivió una hiperinflación y aprendió algo que le sirve a tus finanzas

¿Sabías que el Papa que llega este domingo vivió una hiperinflación peor que cualquiera de las nuestras? Sí, incluso peor que la que tuvimos a finales de la presidencia de Alfonsín y comienzo de la de Menem.

En 1988, un cura agustino de Chicago llamado Robert Prevost se instaló en Trujillo, Perú. Dos años después, la inflación peruana superó el 7.600% anual. Ese cura hoy se llama León XIV.

Con medio país pendiente de su visita, esta semana quiero contarte qué enseñanzas financieras encontré en su vida. Y, sobre todo, hablarte de un documento del Vaticano que casi nadie conoce y que responde una pregunta muy concreta: ¿cómo invertir sin terminar financiando aquello en lo que no creés?

Tres lecciones de la vida de León XIV

1. Primero, los números. Antes de estudiar teología, Prevost se recibió de licenciado en Matemática en 1977. La lección: las decisiones financieras se toman mejor con una planilla que con una corazonada. ¿Cuánto ganás, cuánto gastás, cuánto te queda? En mi actividad veo todo el tiempo gente que invierte sin saber cuánto gasta por mes.

2. El miedo es un mal asesor financiero. Prevost vivió los peores años de la economía peruana y también lo que vino después: con el tiempo, Perú pasó a tener una de las inflaciones más bajas de la región. Protegerse de la inflación no es opcional. Pero quien se quedó para siempre con los dólares en el colchón por el trauma de 1990 se perdió décadas de crecimiento.

3. Las decisiones importantes, con método. En septiembre de 2025 firmó Coniuncta cura («cuidado compartido»), un documento que ordenó cómo se manejan las inversiones del Vaticano. Ninguna inversión se decide por impulso: todo pasa por un Comité de Inversiones y sigue una estrategia que busca equilibrar cautela, sostenibilidad y ética. Si el Vaticano maneja su patrimonio con reglas claras y una estrategia por escrito, ¿por qué vos decidirías tus inversiones por un dato que te pasaron en un asado?

Fijate en esa última palabra: ética. Ahí está el tema central de hoy.

Mensuram bonam: cómo invertir con tus valores

¿Qué significa invertir con valores?

Imaginá este escenario. Revisás tu cartera y todo viene bien: las acciones suben, los dividendos llegan puntuales y el rendimiento del año es impecable. Pero si pudieras mirar debajo de la alfombra de esas empresas… ¿sabés exactamente qué estás financiando?

Cuando comprás una acción, un bono o una Obligación Negociable, le estás prestando o aportando tu plata a una empresa para que haga su negocio. Si te va bien, es porque a ese negocio le fue bien. Dicho de otra forma: tu rendimiento sale de lo que esa empresa hace todos los días.

Invertir con valores es sumar una pregunta más a las de siempre. Además de «¿cuánto puedo ganar?» y «¿cuánto puedo perder?», te preguntás: «¿con qué estoy ganando?»

Es como elegir dónde hacer las compras. Hay gente que compra solo por precio y hay gente que, a igual precio, prefiere el almacén del barrio que trata bien a sus empleados. Con las inversiones pasa lo mismo, solo que casi nunca nos detenemos a mirarlo.

Muchas veces dejamos los valores para el ámbito personal, para las obras de caridad o para el domingo a la mañana. Pero con el capital entramos en piloto automático: «la plata no tiene ideología, solo busca rendimiento».

La realidad es que cada peso invertido es un voto por el tipo de mundo que estamos construyendo.

En el mundo financiero esto tiene nombre: inversión socialmente responsable, o ESG por sus siglas en inglés (ambiental, social y de gobierno corporativo). No es filantropía ni renunciar a ganar. Es invertir buscando rendimiento, pero con un filtro propio.

¿Qué es Mensuram bonam?

En noviembre de 2022, la Pontificia Academia de Ciencias Sociales del Vaticano publicó Mensuram bonam («Con buena medida»), una guía para invertir con criterios católicos. Está pensada para inversores católicos, tanto instituciones como personas, e invita también a quienes no son creyentes.

Dos aclaraciones importantes. No es una norma obligatoria: el propio documento se presenta como «un punto de partida y una llamada a la acción». Y no te pide que regales tu capital ni que renuncies al rendimiento. Dice que hay que buscar los retornos que uno necesita, pero no solo eso.

Lo que hace es mirar la inversión socialmente responsable con los lentes de la Doctrina Social de la Iglesia: dignidad humana, bien común, solidaridad y cuidado de la casa común.

Las tres llamadas de Mensuram bonam

1. Excluir. Dejar afuera las empresas cuyas actividades principales atentan contra la vida o la dignidad humana. El documento analiza 24 temas sensibles, como el aborto, las armas, la explotación de personas o el daño grave al medio ambiente.

2. Inclusión. No alcanza con no hacer el mal: también se trata de buscar activamente empresas que generen valor para la sociedad, con buen gobierno corporativo, empleo de calidad y cuidado de los recursos.

3. Comprometerse. Si tenés acciones de una empresa, tenés voz y voto. La guía alienta a no vender corriendo ante la primera mala práctica, sino a usar ese voto en las asambleas para empujar cambios.

«¿Invertir con valores me hace ganar menos?»

Es el miedo de casi todos. Y la mejor forma de responderlo es con números.

En Estados Unidos existe el Ave Maria Growth Fund (AVEGX), un fondo de gestión activa que elige sus acciones según criterios católicos. Lo comparamos con el promedio de los fondos de gestión activa que invierten en grandes empresas estadounidenses:

El fondo que invierte con valores le ganó al promedio en el último año, en los últimos 10 y en los últimos 20. En los últimos 5 años quedó por debajo, y es justo decirlo: ningún fondo le gana al promedio todos los años.

Pero mirá lo que pasa en el largo plazo. USD 10.000 invertidos hace 20 años en el Ave Maria Growth hoy serían unos USD 79.300. En el fondo promedio, unos USD 71.400. Casi USD 8.000 de diferencia, sin resignar ningún principio.

Un solo fondo no prueba una regla, y los rendimientos pasados no garantizan los futuros. Pero sí desarma el mito: invertir con valores no te condena a ganar menos.

¿Por qué puede pasar esto? Las empresas con buen gobierno y prácticas responsables suelen estar menos expuestas a juicios millonarios, escándalos de fraude o multas ambientales. Invertir con criterio ético no es hacer caridad. También es una forma de gestionar riesgos.

Y no es una idea de nicho. En febrero de este año, el banco del Vaticano lanzó junto a Morningstar dos índices bursátiles de 50 empresas cada uno, en Estados Unidos y Europa, que excluyen actividades contrarias a la doctrina de la Iglesia. En estos índices encontramos empresas como Tesla, Micron, Apple, Nvdia, Meta Platforms, Amazon, ASML Holding, Coca Cola y Visa, entre otros.

¿Cómo llevarlo a tu cartera?

No hace falta auditar el balance de cada empresa. Hoy hay herramientas accesibles:

  • ETFs con criterio ESG. Hay fondos cotizados que replican índices filtrados por sostenibilidad y responsabilidad social.
  • Revisá lo que ya tenés. Si invertís en FCI o en CEDEARs de índices amplios como el S&P 500, podés ver qué peso tienen sectores como armamento, apuestas deportivas o tabaco dentro de esa canasta.
  • Diversificá con conciencia. Se puede armar una cartera equilibrada, con bonos, acciones, CEDEARs, pesos y dólares, que busque hacer crecer tu capital respetando tus valores.

Hace más de dos mil años, el Eclesiastés ya lo decía: «Repartí tu porción entre siete, y aun entre ocho, porque no sabés qué mal vendrá». Diversificar no es una moda. Es sabiduría vieja.

¿Cómo está tu portafolio?

Esta semana va a haber misas, multitudes y mucha emoción. Disfrutala, creas o no.

Pero quizás también sea un buen momento para un pequeño examen de conciencia financiero: ¿mi plata está trabajando? ¿Y está trabajando en algo en lo que creo?

Mensuram bonam nos recuerda que el cómo obtenemos el rendimiento importa tanto como el cuánto. Tener coherencia entre lo que pensás, lo que vivís y la forma en que hacés crecer tu patrimonio no solo cuida tu capital. Cuida tu tranquilidad.

Saludos,

Matías Daghero

Presidente de Closing Bell Advisors

Agente Asesor Global de Inversión CNV Matrícula 1.117

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