El Merval cayó 8,63% desde la victoria de Donald Trump

Los inversores mundiales continúan reacomodando sus portafolios ante el nuevo escenario que implicará la presidencia de Donald Trump. Sin muchas certezas aún respecto de las primeras medidas que tomará su gobierno (aún no se conocen quienes integrarán su gabinete, pero empiezan a circular nombres), el mercado comienza a inferir algunas de ellas.

De esta manera, podemos comenzar a ver activos ganadores y perdedores en los mercados mundiales en estos primeros días desde que se conoció la noticia de Trump presidente.

Por el lado de los ganadores, en acciones se destacaron las del sector financiero y las del sector industrial. El principal impulsor de las subas del sector financiero viene de la mano de la intención de Donald Trump de desmantelar la Ley Dodd-Frank, una ley que surgió luego de la crisis financiera subprime de 2008 y que regulaba al sector financiero. A su vez, la suba del sector industrial se debe a la expectativa de un mayor crecimiento de las industrias tradicionales en los Estados Unidos durante la presidencia de Donald Trump debido a su mayor proteccionismo. Más allá de esta medida, existe un coeficiente que mide la relación entre el índice industrial Dow Jones y el índice que nuclea a las 500 empresas más grandes de los Estados Unidos, el S&P500. Si analizamos este coeficiente desde el año 1960, en el mismo se puede observar que durante las presidencias demócratas el S&P500 fue el que más creció mientras que en las presidencias republicanas fue el Dow Jones.

Dentro de los ganadores, también podemos encontrar a los materiales básicos que se beneficiarían del plan de infraestructura de Trump, destacándose el Cobre.

Por otra parte, dentro de los perdedores, el sector de tecnología sintió un fuerte golpe con las acciones FANG (acrónimo con el que se identifica a Facebook, Amazon, Netflix y Google) a la cabeza. Por otra parte, metales preciosos y considerados de refugio como el oro también han caído en sus cotizaciones en los últimos días. Pero sin lugar a dudas, entre los más afectados se han encontrado los mercados emergentes, con un fuerte foco en los mercados latinoamericanos y devaluaciones de sus monedas (destacándose las caídas del peso mexicano y el real brasilero).

En Argentina, el dólar se fortaleció contra el peso, pero en mucha menor medida de lo que fue respecto a sus pares latinoamericanos. Donde sí podemos observar que el impacto fue mucho mayor es en la bolsa. Desde que se conociera la noticia de que Donald Trump es el nuevo presidente, el índice Merval acumula una caída de 8,63%. A su vez, si lo comparamos con los valores máximos históricos alcanzados el pasado 25/10 la corrección es ya cercana al 15%, muy próximos a ingresar oficialmente en un mercado bajista (recordemos que para ingresar a un “bear market” se debe dar una corrección de un 20% desde sus máximos). Los 15.000 puntos del índice Merval son un nivel a seguir de cerca en los próximos días ya que de perforar ese nivel podrían venir correcciones aún mayores.

Si abrimos el análisis dentro de las acciones que componen el Merval, podemos observar que la tendencia ha sido de fuertes bajas (aunque no en la misma proporción en los diversos sectores) y con sólo una excepción que presentó una fuerte suba.

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Entre las más perjudicadas, encontramos a la limonera San Miguel por las dificultades que podría tener en su acuerdo para exportar a los Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump. Por otra parte, Petrobras combinó un balance que no convenció al mercado, la fuerte caída del precio del petróleo y la devaluación del real.  Dentro de las que acusaron el golpe pero en menor medida, podemos citar a los bancos y a las energéticas que se encargan de la distribución.

Párrafo aparte merece la extraordinaria performance que ha tenido Tenaris (TS) a contramano del mercado subiendo más de un 10%. Las expectativas de que podría beneficiarse de las obras de infraestructura en los Estados Unidos le han dado impulso. Un poco de aire fresco para los tenedores de esta acción que ha sido una de las más retrasadas y que no participó de la gran suba que ha tenido el índice Merval en lo que va del año.

Frente a estas fuertes correcciones, el nerviosismo y la frustración son sensaciones que suelen recorrer al inversor. En estos momentos es importante dejar las emociones de lado y actuar de manera racional. No salir corriendo a vender todo, pero tampoco aferrarse a una esperanza de recuperación que puede tardar mucho tiempo en materializarse.

Para aquellos que vienen dentro del mercado desde hace varios meses, más allá de esta corrección acumulan importantes ganancias y una sabia decisión sería tomar esas ganancias y esperar para volver ingresar al mercado accionario en algún instrumento de renta fija. Como dice el viejo refrán bursátil: nadie se fundió tomando ganancias.

Y para quienes les toca estar en números negativos en estos momentos, es importante fijar un límite máximo de pérdida (lo que se conoce como stop loss) que nos permita evitar sufrir mayores daños, pero buscando evitar salir a vender en el peor momento y que luego el mercado se recupere.

Como se verá, con los efectos de la presidencia de Donald Trump recién empezando y la suba de tasas de la FED a la vuelta de la esquina, se vienen semanas interesantes en los mercados accionarios del mundo.

Nota Publicada en El Economista – 14/11/2016

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