Resurgen los bonos en pesos

El BCRA comenzó su proceso de descenso de las tasas abonadas por las Lebac. Adicionalmente, se tomaron medidas para restringir la posibilidad de que inversores extranjeros puedan participar (para efectuar un carry trade con tasas inigualables en el mundo) y la semana pasada se sumó la aplicación de un canon por parte del Mercado de Valores para los ALyC (agentes de compensación y liquidación, anteriormente conocidas como sociedades de bolsa) que participen en las licitaciones de Lebac.

En la licitación de mañana, después de varias semanas en las que las Lebac de 35 días fueron la mejor decisión, podría darse que aquellos que el 26 de abril eligieron licitar a 64 días en lugar de hacerlo en el plazo más corto reciban su recompensa. En caso de que el BCRA efectúe un recorte similar al de la semana pasada y lleve la tasa de 35 días a 33,75%, el haber estirado el plazo en la ya citada fecha habrá otorgado un mejor rendimiento que licitar 2 veces a 35 días. Este hecho de beneficiarse con estirar los plazos no se producía desde la licitación del 16 de diciembre que preparó el terreno para la devaluación.

Si bien sorprendería que el BCRA realice nuevamente un recorte tan agresivo, los inversores comienzan a mirar otros activos. Es que cuando las tasas de Lebacs se encontraban altas, resultaron ser la mejor inversión. Sin embargo, con sus tasas en baja comenzaron a destacarse un tipo de bonos que parecían olvidados. Años en que las tasas en pesos (Badlar y Lebac) eran negativas en términos reales y el riesgo siempre latente de que el tipo de cambio se disparara hicieron su aporte para que esto fuera así. Me estoy refiriendo a los bonos en pesos que ajustan por tasa Badlar o por tasa Lebac.

En su informe semanal, el Instituto Argentino de Mercado de Capitales (IAMC) destaca entre los bonos que más subieron la semana pasada a dos de ellos: el AM20 con una suba de 6,45% y el AMX9 con un incremento de 4% (ambos bonos ajustables por tasa Badlar).

Los bonos en pesos tienen la ventaja de que promedian la tasa de varios períodos para efectuar el pago de cupón. De esta manera, en un contexto de reducción de las mismas el impacto de la caída se siente a un ritmo menor que licitando directamente las Lebacs donde la tasa queda fijada para todo el plazo. Al momento de invertir en estos bonos se recomienda consultar a su asesor financiero respecto de la liquidez de las mismas y las condiciones de emisión (para conocer que tasa utiliza y que períodos toma para calcular el promedio de ésta para calcular el cupón).

Los análisis a efectuar al momento de decidir en cuál de estos bonos invertir giran en torno a la percepción que se tenga respecto del spread actual existente entre la tasa Lebac y la tasa Badlar, si el mismo continuará en el futuro o si algunas medidas que podrían tomarse en el futuro (como la suba del monto a $10.000.000 para los depósitos a considerar para calcular la tasa Badlar) podrían impactar en una modificación de éste. Por otra parte, si en este análisis incluimos también a los bonos en pesos que ajustan por CER se suman variables a ser consideradas como la posibilidad de modificación del spread que se les pedirá a los mismos. Toda modificación de los spreads entre los mismos (Badlar, Lebac y CER), otorgarán ganancias de capital adicionales a los cupones que cobrarán los inversores que hayan acertado en sus análisis y estimaciones.

Como se podrá observar, el año 2016 está generando que la cartera del inversor que durante años sólo incluía bonos en dólares deba también analizar la posibilidad de incluir en ella una porción de bonos en pesos.

Nota Publicada por El Economista – 30/05/2016

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