El mercado irá a probar las bandas

Durante el mes de septiembre, al igual que como pasó durante casi todos los meses del año, el dólar fue nuevamente el gran protagonista. En el mes acumuló una suba del 10,16% y en el año sube 117,83%.

Por el lado de las acciones, medidas en pesos se trató del segundo mejor mes del año (detrás de enero) con una suba acumulada en el mes de 14,23%. Entre los ganadores del mes, el sector gasífero se anotó dos lugares en el podio. La acción que más subió en el mes fue Transportadora de Gas del Norte (TGNO4) con una suba del 32,93%, seguida por Loma Negra (LOMA) con 28,34% y Metrogas (METR) con 25,50%.

Dentro de los datos a destacar del índice Merval desde el punto de vista técnico, finalmente pudo salir del canal bajista en el que se encontraba atrapado desde el mes de febrero. En los próximos días resultará clave observar si podrá atacar la zona de los 36.000 puntos, niveles máximos alcanzados en enero, donde encontró un nivel de resistencia en los últimos días. Por su parte, para consolidar la tendencia alcista es muy importante que se mantenga dentro del canal alcista no cayendo por debajo de los 30.000 puntos.

Más allá de encontrarse cerca de los máximos en pesos, es claro que con la fuerte depreciación del peso experimentada en el año, medido en dólares el Merval se encuentra muy lejos de sus valores máximos.

Y la volatilidad del índice medido en dólares ha sido muy fuerte en las últimas 2 semanas, subiendo cerca de 24% hace 2 semanas y cayendo 13% esta semana.

Por último, los bonos redondearon un buen mes (a pesar de las bajas del viernes) con un fuerte recorte en el riesgo país pasando desde los casi 700 puntos que cotizaba a principio de mes hasta los 621 con los que cerró el mes.

Párrafo aparte merecen las Lebacs que nuevamente fueron una muy mala inversión y cuya partida de defunción fue sellada con los resultados de la licitación mensual en los que el rendimiento del 45% anual garantizaba una pérdida en términos reales en el mes para quienes invirtieran en ella. En el mes, la “bicicleta financiera” o carry trade otorgó a sus inversores una pérdida en dólares de 6,3%. Por su parte, quienes invirtieron todo el año en la Lebac acumulan una pérdida medida en dólares de 40,7%.

Una nueva estrategia para el dólar y la inflación

Con la llegada de Sandleris al Banco Central se modifica la estrategia de metas de inflación que mostró incluso menor efectividad que el falso 9 de Sampaoli. Ya no se buscará un número específico de inflación sino que se recurrirá a una definición más simple: que la misma baje.

En cuanto a las herramientas para bajar la inflación, se tomará un enfoque fuertemente monetarista, buscando que la emisión monetaria sea del 0% en términos nominales. Si se considera que la misma venía creciendo a un ritmo del 2% mensual y los altos niveles de inflación actuales, se tratará de una medida fuertemente recesiva para el nivel de actividad. Si no hay pesos en la calle, los precios no pueden subir.

Y hablando de precios, uno de los más importantes para la economía y para la cabeza de los argentinos es el precio del dólar.

En ese sentido, la nueva estrategia del BCRA acordada con el FMI será la fijación de zonas de no intervención y zonas de intervención. Las mismas inicialmente fueron fijadas en $34 y $44 (bien amplios los valores) e irán creciendo a un ritmo del 3% mensual hasta diciembre (buscando no retrasar al tipo de cambio en términos reales).

En la mentalidad de los ahorristas, rápidamente el valor de $44 pasó a posicionarse como el valor en que se encontrará el dólar próximamente y esto contribuyó a la fuerte suba experimentada en las últimas ruedas del mes.

Sin embargo, algo que tiene que ser tenido en cuenta es que el valor superior de la banda no implica que el BCRA disparará todo su arsenal para defenderlo allí (como hizo Sturzenegger en su momento poniendo los u$s 5.000 millones en el offer o las estrategias de agregados monetarios y subas de encajes de Caputo). Es que a partir de esos valores el BCRA podrá vender u$s 150 millones diarios. Si uno ve los antecedentes en medio de días de corrida donde el BCRA vendió más de u$s 1.000 millones en un día para defender el valor de precio, el nuevo esquema parece que dará la posibilidad al BCRA de apagar un incendio con sólo un balde de agua.

En realidad, la estrategia pareciera apuntar más bien a todo lo contrario. El gobierno pareciera sentirse cómodo con este nuevo nivel de tipo de cambio (la competitividad que otorga) y lo que buscará es evitar que el peso se aprecie en caso de un cambio de escenario, obligando al BCRA a comprar dólares en el límite inferior y evitando que el tipo de cambio (al igual que como viene sucediendo en los últimos años electorales) se retrase.

Nota Publicada por El Economista – 01/10/2018

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